mi viaje Tanger

Mi viaje a Tánger

Este verano durante los últimos días de Ramadán decidí finalmente visitar Tánger. Después de Ramadán seguí varios días en la ciudad internacional, explorando y disfrutando de su arquitectura, historia, calles, gentes y gastronomía.

Más allá de escribir sobre mi visión de Tánger, vosotros mejor que nadie conocéis vuestra ciudad, voy a tratar de explicar los sentimientos y sensaciones que sentí en esa ciudad. De entrada la llegada fue genial y las vistas del Skyline de Tánger es especial. Llegué a la hora del Adhan que me golpeó por primera vez en mi vida desde todos los lados en un canto único, como un coro de Mezquitas llamando a la oración.

Rápidamente la ciudad se me hizo fácil de entender y de leer, con sus matices obvios, no se distingue mucho de ninguna otra ciudad mediterránea, es más, a mis amigos les decía que me recordaba mucho a Málaga, Granada o Córdoba.

TÁNGER Y EL MEDITERRÁNEO

Y del Mediterráneo y Tánger quiero hablaros, no me costó nada hacerme parte de la ciudad y sentirme en mi casa, la gentileza de sus gentes es proverbial y no se diferencia en nada de la de otras ciudades del mediterráneo y de los pueblos de la costa.

Yo he viajado por varios ciudades del mediterráneo y he paseado por sus calles. y en todas ellas, incluida Tánger, me sentía como en mi casa, me sentía en mi ciudad y eso me hizo comprender, sorprendido, que existe un espíritu y una identidad en toda la cuenca del mediterráneo que va más allá de razas, idiomas.

La idiosincrasia del Tangerino es netamente cosmopolita por su historia, posición geográfica y por su naturaleza mediterránea pero es que todo el mediterráneo es cosmopolita, en realidad si nos fijamos todos hemos estado, en algún momento de nuestra historia, en todas partes y eso deja un poso común y una identidad que va más allá de las fronteras establecidas.

mi viaje Tanger

Y eso me hizo pensar mientras miraba la costa Española desde el café Hafa que mi identidad no es la del “Europeo” eso es lo que nos quieren hacer pensar desde el centro norte de Europa para arrancarnos nuestra cultura, esa clasificación no existe, yo no soy europeo, no me siento europeo porque la cultura europea no me define ni espiritual, ni cultural ni antropológicamente.

La cultura europea es una creación de los bloques centrales, Francia y Alemania sobre todo. Yo soy Mediterráneo, descubrí que el mediterráneo no es cuestión de costa norte (Europea) y costa sur (Africana). El mediterráneo es una cuestión de cultura.

¿Y COMO DESCUBRÍ ESA IDENTIDAD?

Paseando y paseando y hablando con unos y otros por toda Tánger, saliendo y comparando sensaciones y tomando conciencia de que como Español de Andalucía y mediterráneo tengo más en común con un Tangerino que con un Holandés para dar un ejemplo.

Tánger me hizo reflexionar sobre nuestra cultura común y sentirme cómodo, sentir que puedo formar parte de la cultura de Tánger puesto que no nos diferenciamos prácticamente en nada, hay tantos espacios comunes entre mediterráneos que se permite una convivencia y un intercambio sano entre miembros así como un flujo constante de personas que pueden sentirse parte de los proyectos de las ciudades que, por primera vez, visitan.

De ahí quiero mandar mis saludos a toda la buena gente de la pagina de Tanger que han hecho que mi viaje a Tánger fuese un éxito a no olvidar.